Si bien los detalles específicos de la tecnología no están disponibles públicamente, el principio general es que el smartball contiene un pequeño sensor que rastrea datos como:
* velocidad: Qué tan rápido se mueve la pelota.
* Spin: Cuánto gira la pelota.
* trayectoria: El camino que está tomando la pelota.
* Impacto: Información sobre el impacto de la pelota con una superficie o jugador.
Luego, estos datos se transmiten de forma inalámbrica mediante señales de RF a un receptor, que podría ser un teléfono inteligente, reloj inteligente u otro dispositivo. Los datos recibidos se pueden usar para:
* Entrenamiento: Ayuda a los atletas a mejorar sus habilidades al proporcionar comentarios en tiempo real.
* Análisis: Permita que los entrenadores analicen el rendimiento e identifiquen áreas de mejora.
* Entretenimiento: Mejore la experiencia de juego proporcionando información adicional sobre el movimiento de la pelota.
Mientras que otras tecnologías como Bluetooth o comunicación de campo cercano (NFC) podrían usarse potencialmente, RF es probablemente la más adecuada para la aplicación debido a su capacidad para penetrar en materiales y transmitir a distancias más largas, lo que lo hace ideal para una bola en movimiento en una variedad de entornos.