1. Ciencia forense:
* Análisis de ADN: Coincidiendo con muestras de ADN de escenas del crimen a sospechosos o víctimas, ayudando a identificar a las personas y establecer conexiones.
* huellas digitales: Uso de escáneres biométricos para identificar a las personas basadas en sus huellas digitales, ayudando en la identificación sospechosa y la reconstrucción de la escena.
* Análisis de balística: Examinando balas disparadas y casquillas para vincularlos a armas de fuego específicas, ayudando a identificar el arma utilizada en un crimen.
* Análisis de evidencia de seguimiento: Examinando partículas minuciosas como fibras, pelos o chips de pintura para conectar individuos u objetos con una escena del crimen.
* Toxicología: Analizar fluidos o sustancias corporales para la presencia de drogas o venenos, lo que puede proporcionar evidencia crucial en casos de envenenamiento o intoxicación.
2. Vigilancia e investigación:
* metraje de CCTV: Las cámaras de vigilancia proporcionan evidencia visual de delitos, ayudando a identificar a los sospechosos y reconstruir eventos.
* Cámaras de cuerpo: Usados por los agentes de la ley, estas cámaras capturan evidencia de audio y video de interacciones con sospechosos y víctimas, proporcionando un registro objetivo de eventos.
* Software de reconocimiento facial: Análisis de imágenes y videos para identificar a las personas basadas en sus características faciales, ayudando a ubicar a los sospechosos e identificar a los testigos.
* Perfil geográfico: Uso del análisis de datos para predecir la ubicación de los crímenes futuros basados en patrones pasados y la distribución geográfica de los delitos.
3. Comunicación y análisis de datos:
* Seguimiento de teléfonos móviles: Localización de la ubicación del teléfono de un sospechoso en un momento dado, proporcionando evidencia de su paradero.
* Análisis de redes sociales: Examinar la actividad en línea, las publicaciones y las conexiones para recopilar información sobre sospechosos, víctimas o testigos potenciales.
* Sistemas de gestión de bases de datos: Almacenar y analizar grandes cantidades de datos criminales, incluidas huellas digitales, perfiles de ADN y archivos de casos, para identificar patrones y enlaces de casos.
* Inteligencia artificial (ai): Analizar grandes conjuntos de datos para identificar sospechosos potenciales, predecir patrones de delitos y automatizar tareas como el análisis de evidencia.
4. Tecnologías avanzadas:
* Tecnología de drones: Utilizando drones para la vigilancia aérea, mapeo de la escena del crimen y operaciones de búsqueda y rescate.
* Imágenes y modelado 3D: Creación de modelos 3D realistas de escenas del crimen, lo que permite a los investigadores reconstruir eventos e identificar posibles pistas.
* escaneo láser: Generando modelos 3D precisos de escenas del crimen, proporcionando mediciones detalladas y análisis de evidencia.
Es importante tener en cuenta que el uso de estas tecnologías plantea preocupaciones éticas sobre la privacidad, el sesgo y el potencial de mal uso. Estas preocupaciones requieren una cuidadosa consideración y la implementación de salvaguardas para garantizar la aplicación ética y responsable de la tecnología en la justicia penal.