Por Michael Judge
Actualizado el 24 de marzo de 2022
En química, un ion es una especie cargada que se forma cuando un átomo o un grupo de átomos pierde o gana electrones. Mientras que un átomo neutro contiene un número igual de protones (cargados positivamente) y electrones (cargados negativamente), la eliminación o adición de uno o más electrones imparte una carga neta. Esta propiedad fundamental subyace a innumerables procesos biológicos, como la transmisión de impulsos nerviosos, y aplicaciones industriales como la galvanoplastia.
Un electrolito es cualquier compuesto que libera iones cuando se disuelve en agua. Durante la disolución, los enlaces químicos del soluto se rompen, creando partículas cargadas que se mueven libremente y que se estabilizan gracias a la naturaleza ligeramente polar de las moléculas de agua. Este fenómeno permite que los electrolitos conduzcan electricidad, un principio que se utiliza en todo, desde el sistema nervioso humano hasta las baterías modernas.
Los electrolitos se clasifican según el grado de disociación en solución:
Los iones generados por los electrolitos son esenciales para numerosas funciones: