Por Chris Deziel – Actualizado el 30 de agosto de 2022
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En agua, los ácidos y las bases se neutralizan para formar sales. En entornos no acuosos, los productos pueden seguir siendo sales o iones complejos, según la teoría aplicada.
Svante Arrhenius describió por primera vez los ácidos como sustancias que liberan iones H⁺ en solución acuosa, formando iones hidronio (H₃O⁺). La concentración de estos iones define el pH; Los valores de pH más bajos indican una mayor acidez. Las bases, por el contrario, suministran iones hidróxido (OH⁻), elevando el pH por encima de 7 y volviendo alcalina la solución. Ejemplos clásicos son el ácido clorhídrico (HCl) y el hidróxido de sodio (NaOH).
Cuando un ácido y una base de Arrhenius se encuentran, los iones hidronio e hidróxido se combinan para producir agua, y los cationes y aniones restantes se emparejan para formar una sal. Este proceso, conocido como hidrólisis, lleva la solución a un pH neutro. Una ilustración de libro de texto es la reacción de HCl con NaOH para producir cloruro de sodio (NaCl).
Brønsted y Lowry ampliaron la definición a cualquier especie que done un protón (H⁺) o acepte uno. Este marco explica reacciones más allá de las soluciones acuosas, como la neutralización del amoníaco (NH₃) por HCl para producir cloruro de amonio (NH₄Cl). Aunque no intervienen iones hidronio ni hidróxido, el resultado sigue siendo una sal.
G.N. Lewis introdujo una visión aún más inclusiva, definiendo los ácidos como aceptores de pares de electrones y las bases como donadores de pares de electrones. Este modelo tiene en cuenta reacciones que no pueden describirse mediante transferencia de protones, incluidas las interacciones entre gases, líquidos y sólidos. En el marco de Lewis, las reacciones ácido-base pueden producir productos no salinos, como el ion complejo tetraaminozinc:
Zn²⁺ + 4 NH₃ → [Zn(NH₃)₄]⁴⁺
Así, el resultado de combinar un ácido y una base depende de la lente teórica elegida:neutralización en agua y una sal, o formación de un ion complejo.