Por Rebecca Desfosse, actualizado el 30 de agosto de 2022
¿Alguna vez te has preguntado por qué los plátanos se vuelven marrones cuando se dejan en el mostrador? La respuesta está en un proceso químico natural llamado oxidación, que afecta a muchas frutas, desde las manzanas hasta los albaricoques. Los plátanos contienen la enzima polifenol oxidasa y compuestos ricos en hierro que reaccionan con el oxígeno cuando las células de la fruta se dañan, produciendo el característico pigmento marrón.
Cuando un plátano se corta, se magulla o se daña de otro modo, sus células quedan expuestas al aire. La enzima polifenol oxidasa interactúa con el oxígeno, oxidando los compuestos fenólicos de la fruta. El pigmento resultante similar a la melanina es lo que vemos como manchas marrones, esencialmente una forma suave y natural de "óxido" en la superficie del plátano.
El proceso de oxidación es rápido una vez que se compromete la barrera protectora de la fruta. Los plátanos sin cortar pueden permanecer frescos durante días porque el interior está protegido del oxígeno. Una vez expuesta, la reacción puede completarse en unas pocas horas y hacer que la fruta se vuelva marrón.
Varios pasos prácticos pueden retardar o detener la oxidación:
Es seguro consumir plátanos con manchas marrones. Si lo prefieres, simplemente recorta la sección oxidada para revelar la fruta fresca debajo. Simplemente cómelo lo antes posible para evitar que se dore más.