Cuando se encuentra un aislado bacteriano no caracterizado, un enfoque sistemático que combina microscopía, cultivo y métodos moleculares es esencial para una identificación precisa.
Comience examinando la composición y la forma de la pared celular y cómo se unen las células después de la división. Estos atributos básicos proporcionan las primeras pistas sobre la taxonomía del organismo.
La tinción de Gram distingue las bacterias con paredes gruesas de peptidoglicano (grampositivas) de aquellas con paredes delgadas o ausentes (gramnegativas). Es la piedra angular de la clasificación bacteriana.
Tenga en cuenta que cada forma puede ser Gram positiva o Gram negativa, excepto las espirillas que son exclusivamente Gram negativas.
Después de la división, los cocos y los bacilos forman disposiciones características:
Inocular el aislado en una variedad de medios de crecimiento que favorezcan o inhiban grupos bacterianos específicos. Observe la morfología, el color y la tasa de crecimiento de la colonia para reducir las posibilidades.
Busque subproductos metabólicos (p. ej., oxidasa, catalasa, fermentación de carbohidratos) para refinar aún más la identificación. Muchos laboratorios utilizan paneles automatizados para mayor velocidad y precisión.
Si los datos morfológicos y bioquímicos no son concluyentes, la secuenciación del ARNr 16S o el análisis del genoma completo pueden hacer coincidir definitivamente el aislado con una especie conocida o revelar una cepa nueva, siempre que existan genomas de referencia.
Por ejemplo, un aislado que es gramnegativo, aeróbico y forma cadenas de bastones rectas podría identificarse como Escherichia coli. después de la confirmación del cultivo y la secuenciación.
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