Piense en las enzimas como herramientas altamente especializadas. Tienen una forma única que encaja perfectamente con las moléculas con las que interactúan, lo que les permite acelerar las reacciones químicas sin sufrir modificaciones.
Si bien las enzimas están formadas por moléculas, no existen como un estado sólido o líquido separado. Se disuelven en los fluidos acuosos de nuestro cuerpo y funcionan como parte de estos complejos sistemas biológicos.