Sus vainas de semillas, que en realidad son conos, son grandes y de forma irregular, que se asemejan a un cerebro con surcos y crestas profundas.
Esta apariencia única es una de las razones por las cuales el árbol se llama el "árbol de rompecabezas de mono". Se dice que el nombre provenía de un visitante inglés que observó que sería un rompecabezas para un mono subir sus ramas espinosas.