1. Temperatura corporal: Mantener una temperatura corporal interna estable es crucial para la supervivencia. Esto es especialmente importante para los mamíferos y las aves, que son endotérmicas (sangre caliente) y necesitan regular su temperatura interna a pesar de las fluctuaciones externas. Por ejemplo, los humanos mantienen una temperatura corporal central de alrededor de 98.6 ° F (37 ° C) a través de mecanismos como sudar, temblar y ajustar el flujo sanguíneo.
2. Niveles de glucosa en sangre: La concentración de glucosa (azúcar) en la sangre debe controlarse bien. Demasiada glucosa puede conducir a complicaciones como la diabetes, mientras que muy poco puede causar debilidad y desmayamiento. La hormona insulina ayuda a regular los niveles de glucosa en sangre al permitir que las células absorban la glucosa del torrente sanguíneo.
3. Balance de fluido: Mantener el equilibrio adecuado de los fluidos en el cuerpo es esencial para todos los procesos celulares. Esto incluye el volumen y la composición de la sangre, que transporta nutrientes y oxígeno en todo el cuerpo. Las hormonas como la hormona antidiurética (ADH) ayudan a regular la retención y la excreción del agua por los riñones.
Estos son solo algunos ejemplos, pero muchas otras condiciones internas requieren estabilidad. La capacidad de mantener la homeostasis es crítica para la supervivencia y el bienestar de todos los organismos vivos.