He aquí por qué:
* Precedente histórico: Linneo, el padre de la taxonomía moderna, usó latín para su sistema de clasificación en el siglo XVIII. El latín era el lenguaje de la beca en ese momento, lo que lo convirtió en un lenguaje neutral y ampliamente entendido para la comunicación científica.
* Universalidad: El latín es un idioma muerto, lo que significa que no evoluciona o cambia como idiomas vivientes. Esto lo convierte en un lenguaje estable y consistente para nombrar organismos, independientemente del lenguaje hablado por los científicos.
* Claridad y precisión: La gramática latina y la sintaxis están estructuradas, lo que hace que sea más fácil crear nombres inequívocos y precisos.
Mientras que el latín se usa para los nombres científicos, las palabras ellos mismos pueden provenir de varias fuentes, incluyendo:
* latín: * Canis lupus* (lobo gris)
* griego: * Homo sapiens* (humano)
* Otros idiomas: * Drosophila melanogaster* (mosca de frutas) - "Melanogaster" proviene del griego, pero está latinizado para uso científico.
Entonces, mientras que el latín es el * lenguaje * de los nombres científicos, las * palabras * utilizadas para crear esos nombres pueden provenir de una variedad de fuentes, pero siempre son latinizadas .