He aquí por qué:
* La demanda ATP fluctúa: Las células necesitan diferentes cantidades de ATP dependiendo de su actividad. Por ejemplo, las células musculares necesitan mucho más ATP cuando se contraen que al descansar.
* Regulación de la producción de ATP: Las células tienen mecanismos para regular la producción de ATP en función de sus necesidades. Si los niveles de ATP son altos, la producción se ralentiza. Cuando los niveles de ATP son bajos, la producción aumenta.
* Eficiencia energética: Las células no desperdician energía produciendo ATP constantemente cuando no es necesario. Es por eso que tienen sistemas de retroalimentación para ajustar su producción de ATP.
Piense en ello así: Un motor de automóvil no funciona a toda velocidad todo el tiempo. Ajusta su velocidad en función de las necesidades del conductor. Del mismo modo, las células ajustan su producción de ATP en función de sus necesidades.
Sin embargo, hay algunas excepciones:
* Ciertas celdas especializadas: Algunas células, como las células nerviosas, requieren un suministro constante de ATP incluso cuando están en reposo, para mantener potenciales de membrana y otras funciones.
* Durante ciertos procesos: Algunos procesos, como la contracción muscular, requieren una explosión rápida de producción de ATP, por lo que las células podrían aumentar temporalmente su tasa de producción de ATP.
En general, aunque las células necesitan ATP constantemente, no lo producen a una velocidad constante. La producción de ATP está regulada para satisfacer las demandas de energía de la célula.