1. Soporte estructural: Las proteínas proporcionan el marco y el soporte para células, tejidos y órganos. Los ejemplos incluyen:
* colágeno: Una proteína fibrosa que se encuentra en la piel, los huesos, los tendones y el cartílago, dándoles fuerza y flexibilidad.
* queratin: Una proteína que se encuentra en el cabello, las uñas y la piel, proporcionando protección y estructura.
2. Enzimas: Estas proteínas actúan como catalizadores, acelerando las reacciones químicas dentro del cuerpo. Son esenciales para todo, desde digerir alimentos hasta construir nuevas moléculas. Los ejemplos incluyen:
* lactasa: Una enzima que descompone la lactosa en la leche.
* ADN polimerasa: Una enzima que copia el ADN durante la división celular.
3. Señalización y transporte: Las proteínas juegan un papel crucial en la comunicación celular y el movimiento de las moléculas en todo el cuerpo. Los ejemplos incluyen:
* hormonas: Las proteínas como la insulina y la hormona del crecimiento actúan como mensajeros químicos, regulando varias funciones corporales.
* Anticuerpos: Proteínas que luchan contra las infecciones uniendo y neutralizando patógenos.
* hemoglobina: Una proteína en glóbulos rojos que transporta oxígeno por todo el cuerpo.
Si bien estas son las tres categorías más prominentes, las proteínas tienen muchas otras funciones esenciales, que incluyen:
* Regulación de la expresión génica
* Adhesión de células celulares
* Defensa contra los patógenos
* Almacenamiento de energía
Entonces, si bien estas tres categorías proporcionan un buen punto de partida, es importante recordar la amplia gama de funciones que funcionan las proteínas.