Extremófilos
* termófilos: Estos organismos prosperan en ambientes extremadamente calientes, como aguas termales, respiraderos hidrotermales e incluso áreas volcánicas. Pueden soportar temperaturas superiores a 80 ° C (176 ° F) y algunos incluso prefieren temperaturas superiores a 100 ° C (212 ° F). Los ejemplos incluyen bacterias como *Thermus acuaticus *(utilizada en la tecnología de PCR) y arquea como *Pyrococcus furiosus *.
* Halófilos: Estos organismos viven en entornos de alta sal como sales, marismas e incluso minas de sal. Pueden tolerar las concentraciones de sal mucho más altas que la mayoría de los otros organismos. Los ejemplos incluyen bacterias como *Halobacterium salinarum *y Archaea como *Haloquadratum Walsbyi *.
* Hypertermophilos: Estos son un subconjunto de termófilos que pueden soportar temperaturas aún más altas, a menudo por encima de 100 ° C. A menudo se encuentran en respiraderos de aguas profundas y aguas termales.
Otros ejemplos notables
* Cyanobacteria: Algunas cianobacterias, como *Synechococcus *, se pueden encontrar en aguas termales y otros entornos de alta temperatura.
* Fungi: Ciertos hongos, como *Thermoascus aurantiacus *, pueden crecer en entornos calientes, incluidos montones de compost y aguas termales.
* Insectos: Algunos insectos, como la salmuera (hians de efidra), pueden sobrevivir en entornos altamente salinos. Colocan sus huevos en los lagos de sal y sus larvas se desarrollan en la salmuera.
Es importante recordar que estos son solo unos pocos ejemplos, y la diversidad de los extremas es vasta. Estos organismos a menudo tienen adaptaciones únicas que les permiten sobrevivir en estas duras condiciones, como enzimas especiales y estructuras celulares que pueden soportar temperaturas extremas y concentraciones de sal.