1. Almacenamiento de energía: Las grasas son moléculas de almacenamiento de energía altamente eficientes. Contienen más del doble de energía por gramo que carbohidratos o proteínas. Esto los hace ideales para reservas de energía a largo plazo, especialmente para animales que necesitan almacenar energía durante períodos de escasez de alimentos o para períodos prolongados de actividad.
2. Aislamiento y protección: Las grasas actúan como excelentes aisladores, tanto para el cuerpo como para las células individuales. Este aislamiento ayuda a mantener la temperatura corporal en ambientes fríos. Las grasas también proporcionan amortiguación y protección para los órganos vitales, evitando el daño por impacto o presión.