1. Los genes existen en pares: El trabajo de Mendel mostró que los rasgos se heredan en pares, uno de cada padre. Esto implica que cada individuo lleva dos copias de cada gen, una de su madre y otra de su padre. Este concepto de genes emparejados es crucial para comprender cómo se transmiten los rasgos a través de las generaciones.
2. Segregación de alelos: La ley de segregación de Mendel establece que durante la formación de gametos (esperma y huevo), los dos alelos para un rasgo separado entre sí, de modo que cada gamete solo lleva un alelo para ese rasgo. Esto significa que la descendencia hereda un alelo de su madre y un alelo de su padre, asegurando la variación en los rasgos dentro de una población.
Estos dos principios fundamentales sentaron las bases para nuestra comprensión de la herencia y aún son esenciales para la genética moderna.