1. alto rendimiento: Esto significa que el cultivo produce una gran cantidad de producto comestible por unidad de tierra. Es importante para alimentar a la creciente población humana y maximizar la eficiencia.
2. Resistencia a la enfermedad: Esto es crucial para garantizar que los cultivos prosperen y no sean eliminados por plagas o enfermedades. La resistencia puede ser a patógenos, insectos o tensiones ambientales específicos como la sequía.
Estas dos características son vitales para garantizar la seguridad alimentaria y la sostenibilidad en la agricultura.