Estas características no son una lista definitiva, pero se usan comúnmente para identificar organismos vivos:
* Organización: Los seres vivos están altamente organizados, desde el nivel celular hasta los sistemas de órganos complejos.
* Metabolismo: Los seres vivos llevan a cabo reacciones químicas para obtener y usar energía.
* Crecimiento y desarrollo: Los seres vivos aumentan en tamaño y complejidad con el tiempo.
* Respuesta a los estímulos: Los seres vivos reaccionan a los cambios en su entorno.
* homeostasis: Los seres vivos mantienen un entorno interno estable.
* Reproducción: Los seres vivos producen descendencia.
* Adaptación: Los seres vivos evolucionan con el tiempo para adaptarse mejor a su entorno.
Es importante tener en cuenta que ninguna característica define la vida y hay excepciones a cada uno. Por ejemplo, los virus no se consideran organismos vivos porque carecen de la capacidad de reproducirse por su cuenta. Sin embargo, comparten algunas características de la vida, como la organización y la capacidad de evolucionar.