1. Nutrientes: Estos proporcionan los bloques de construcción para las células y tejidos del embrión. Vienen del suministro de sangre de la madre y se entregan a través de la placenta. Estos nutrientes incluyen carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas y minerales.
2. oxígeno: Los embriones necesitan oxígeno para alimentar su crecimiento y desarrollo. El oxígeno también se entrega a través de la placenta desde la sangre de la madre.
3. Desmontaje de residuos: El embrión produce productos de desecho a medida que crece. Estos productos de desecho deben retirarse del cuerpo, y esto se hace a través de la placenta, donde se transfieren a la sangre de la madre para ser eliminados.
Estas tres cosas son esenciales para que un embrión saludable se convierta en un bebé sano.