* La primera ley: La primera ley establece que la energía no puede ser creada o destruida, solo transferida o transformada.
* células y energía: Las células son sistemas increíblemente activos. Ellos:
* Tomar energía: De alimentos (en forma de enlaces químicos) o luz solar (en el caso de organismos fotosintéticos).
* Transformar energía: Utilizan esta energía para construir moléculas, moverse y llevar a cabo todas sus funciones esenciales.
* Energía de lanzamiento: Como subproducto de estos procesos, las células liberan cierta energía en forma de calor.
Ejemplo: Cuando una célula descompone la glucosa (azúcar) para obtener energía, no está creando energía. En cambio, está convirtiendo la energía química almacenada en los enlaces de glucosa en una forma que la célula puede usar (como ATP) y liberar algunos como calor.
Puntos clave:
* Las células son sistemas abiertos: Intercambian energía e importan con su entorno, lo cual es esencial para que la primera ley se aplique.
* La primera ley no se trata de eficiencia: No dicta cuán eficientemente las células usan energía. Alguna energía siempre se pierde como calor, por lo que generamos calor corporal.
En conclusión, las células son un ejemplo perfecto de la primera ley de la termodinámica en acción. Constantemente toman, transforman y liberan energía, defendiendo el principio fundamental de la conservación de la energía.