Animales: Todos los animales carecen de clorofila. Obtienen su energía al consumir otros organismos.
hongos: Los hongos son heterotróficos, lo que significa que obtienen nutrientes de otros organismos. No tienen clorofila y, en su lugar, confían en descomponer la materia orgánica o parasitar a otros organismos.
Bacterias: Mientras que algunas bacterias tienen clorofila (como las cianobacterias), muchas otras no. Pueden obtener energía a través de diversos medios, incluido el consumo de materia orgánica, el uso de productos químicos o fotosíntesis de manera diferente de las plantas.
Protistes: Este grupo diverso incluye organismos como amebas, paramecia y moldes de limo. Algunos protistas, como Euglena, tienen clorofila, pero muchos otros no.
virus: Los virus no son organismos técnicamente vivos y no tienen clorofila. Necesitan una célula huésped para reproducir.
parásitos: Muchos parásitos, ya sean gusanos, insectos o incluso bacterias, carecen de clorofila. Confían en obtener sus nutrientes de su huésped.
¡Avísame si te gustaría saber más sobre alguno de estos!