1. Recursos abióticos (no vivos):
* luz solar: Las plantas compiten por la luz solar para realizar la fotosíntesis.
* agua: Todos los organismos necesitan agua para sobrevivir, y la competencia por el agua puede ser intensa en ambientes áridos.
* Nutrientes: Las plantas compiten por nutrientes en el suelo, como nitrógeno, fósforo y potasio. Los animales compiten por los nutrientes a través de sus fuentes de alimentos.
* espacio: Los organismos necesitan espacio para vivir, crecer y reproducirse. Este puede ser un recurso particularmente importante para organismos sésiles como plantas y corales.
* Temperatura: Algunos organismos prosperan en rangos de temperatura específicos, lo que lleva a la competencia por temperaturas adecuadas.
* oxígeno: Los organismos acuáticos compiten por el oxígeno disuelto en el agua.
2. Recursos bióticos (vivos):
* comida: Los animales compiten por presas o fuentes de alimentos.
* Mates: Los animales a menudo compiten por los compañeros, especialmente en especies con recursos limitados.
* Refugio: Los animales compiten por lugares seguros para vivir, anidar o criar a sus crías.
* Depredadores: Algunos organismos compiten para evitar ser presas.
* parásitos: Los organismos pueden competir por los mismos huéspedes.
Ejemplos de competencia en acción:
* Plantas: Los árboles en un bosque compiten por la luz solar, el agua y los nutrientes.
* Animales: Los leones y las hienas compiten por la presa en la sabana africana.
* bacterias: Las bacterias en el intestino humano compiten por el espacio y los recursos.
La intensidad de la competencia depende de la disponibilidad de recursos y el número de organismos competidores. Cuando los recursos son escasos, la competencia puede ser feroz, lo que puede conducir a la exclusión de algunos individuos o especies.