1. glóbulos rojos (eritrocitos): Estos son el tipo más numeroso de glóbulos, responsables del transporte de oxígeno desde los pulmones al resto del cuerpo y transportan dióxido de carbono a los pulmones. Son discos biconcave, que carecen de un núcleo y contienen hemoglobina, la proteína que se une al oxígeno.
2. Célelos sanguíneos blancos (leucocitos): Estas células son parte del sistema inmune, defendiendo el cuerpo contra la infección y la enfermedad. Son más grandes que los glóbulos rojos y tienen un núcleo. Existen varios tipos de glóbulos blancos, cada uno con roles específicos en las respuestas inmunes.
3. plaquetas (trombocitos): Estos son pequeños fragmentos de células de forma irregular que carecen de un núcleo. Son cruciales para la coagulación de la sangre, ayudando a detener el sangrado formando un enchufe en el sitio de la lesión.