Aquí hay un desglose de la evidencia que respalda esta teoría:
* ADN mitocondrial (mtDNA): Las mitocondrias tienen su propio ADN, distinto del ADN nuclear de la célula. Este ADN es circular, como el ADN bacteriano, y tiene sus propios ribosomas y maquinaria de síntesis de proteínas.
* Tamaño y estructura mitocondrial: Las mitocondrias son similares en tamaño y estructura para ciertas bacterias, particularmente alfa-proteobacterias.
* membrana doble: Las mitocondrias están rodeadas de dos membranas, lo que sugiere un evento de envoltura. Se cree que la membrana interna es la membrana bacteriana original, mientras que la membrana externa derivada de la célula huésped.
* similitudes metabólicas: Las mitocondrias son las potencias de la célula, responsables de la respiración celular. Este proceso es sorprendentemente similar al metabolismo que se encuentra en ciertas bacterias.
Así es como se cree que ocurrió la teoría endosimbiótica:
1. Engulte: Una célula eucariota primitiva envolvió una bacteria aeróbica, que podría usar oxígeno para producir energía.
2. Relación simbiótica: En lugar de digerir la bacteria, la célula eucariota se benefició de la energía producida por la bacteria, mientras que la bacteria recibió un ambiente seguro y estable.
3. Integración evolutiva: Con el tiempo, la bacteria perdió su independencia y se convirtió en una parte integral de la célula eucariota, evolucionando hacia la mitocondria.
Si bien la teoría endosimbiótica es ampliamente aceptada, todavía hay algunas preguntas sin respuesta sobre los detalles exactos de este proceso. Sin embargo, la evidencia sugiere fuertemente que las mitocondrias se originaron en bacterias de vida libre, lo que las convierte en una pieza clave del rompecabezas para comprender la evolución de las células eucariotas.