* puede interbrearse y producir descendencia fértil. Este es el criterio más fundamental para definir una especie.
* Comparte un grupo de genes común. Esto significa que pueden intercambiar material genético y tener una composición genética similar.
* tiene características físicas similares. Si bien no es definitivo, las especies a menudo comparten apariciones similares, aunque puede haber una variación dentro de una especie.
* ocupa el mismo nicho ecológico. Las especies adaptadas al mismo entorno a menudo comparten rasgos y comportamientos similares.
Es importante tener en cuenta que hay excepciones a estos criterios, especialmente en casos de:
* Hibridación: Algunas especies pueden entrelazarse y producir descendencia fértil, pero aún se consideran especies distintas debido a otros factores.
* Reproducción asexual: Algunos organismos se reproducen sin aparearse, lo que hace que el criterio "entrelazado" sea irrelevante.
* especies de anillo: Una cadena de poblaciones donde las poblaciones adyacentes pueden entrelazarse, pero las poblaciones en los extremos de la cadena no pueden.
Por lo tanto, si bien los criterios anteriores son generalmente útiles, la mejor manera de determinar si los organismos pertenecen a la misma especie es a través de un análisis cuidadoso de su composición genética, comportamiento e historia evolutiva.