* Sobrevivir y reproducir: Este es el objetivo final de cualquier organismo. La adaptación les permite encontrar comida, refugio y compañeros más fácilmente, lo que aumenta sus posibilidades de sobrevivir lo suficiente como para transmitir sus genes.
* Utilice los recursos disponibles: Los organismos bien adaptados tienen rasgos que les permiten acceder de manera efectiva a los recursos que necesitan, como alimentos, agua y refugio. Esto podría significar tener picos especializados para tipos específicos de alimentos, piernas fuertes para la escalada o camuflaje para esconderse de los depredadores.
* Tolere las condiciones ambientales: Esto podría significar soportar temperaturas extremas, sequía o alta salinidad. Las adaptaciones como la piel más gruesa para climas fríos o capacidades de almacenamiento de agua para entornos desérticos ayudan a los organismos a sobrevivir en condiciones desafiantes.
* Evade depredadores: El camuflaje, la velocidad y la coloración de advertencia son adaptaciones que ayudan a los organismos a evitar ser comidos.
* Atraer compañeros: Los colores brillantes, las pantallas elaboradas y los aromas específicos son ejemplos de adaptaciones que ayudan a los animales a encontrar compañeros y reproducirse.
En resumen, los organismos bien adaptados prosperan en su entorno. Son capaces de sobrevivir, reproducir y transmitir sus rasgos beneficiosos a las generaciones futuras.