* Presencia de clorofila: La observación más directa es la presencia de clorofila. La clorofila es el pigmento que absorbe la energía de la luz para la fotosíntesis. Si el organismo es verde o tiene un tinte verdoso, podría indicar la presencia de clorofila. Esto se puede observar visualmente o con un microscopio.
* Producción de oxígeno: Los autótrofos liberan oxígeno como un subproducto de la fotosíntesis. Medir los niveles de oxígeno en torno al organismo u observar burbujas de oxígeno que se libera sería un indicador fuerte.
* Presencia de estructuras fotosintéticas: Algunos organismos, como las algas, tienen estructuras especializadas para la fotosíntesis, como los cloroplastos. Observar estas estructuras bajo un microscopio sería un signo definitivo de autotrofia.
* Crecimiento en ausencia de alimentos orgánicos: Si un organismo puede crecer y prosperar en un entorno que carece de fuentes de alimentos orgánicos (como en el océano profundo), sugiere que está obteniendo sus nutrientes a través de la autotrofia.
* FIJACIÓN DE CARBONO: Utilizando técnicas de rastreo de carbono radiactivo, los científicos pueden rastrear la absorción e incorporación de dióxido de carbono en moléculas orgánicas. Este es un indicador definitivo de la actividad autotrófica.
Nota importante: Algunos organismos pueden cambiar entre nutrición autótrófica y heterotrófica, dependiendo de las condiciones ambientales.