1. Frazamiento selectivo: Esta antigua técnica implica elegir organismos con rasgos deseables y criarlos para producir descendencia con esos rasgos. Los ejemplos incluyen la cría de ganado para la producción de leche o los cultivos para la resistencia a las enfermedades.
2. Fermentación: Uso de microorganismos como levadura y bacterias para transformar los alimentos en otros productos, como bebidas alcohólicas, queso, yogurt y pan. Una práctica que data de miles de años.
3. Producción de biocombustibles: Utilización de procesos naturales como la fermentación para producir combustibles de materia orgánica. Esta tecnología ha estado en uso durante siglos, con ejemplos como el uso de etanol derivado de granos fermentados.
4. biopesticidas: Usar organismos naturales como bacterias o hongos para controlar las plagas. Esta práctica se basa en métodos tradicionales como el uso de Bacillus thuringiensis (BT) para controlar las plagas de insectos.
5. Antibióticos: Uso de microorganismos para producir sustancias que maten o inhiban el crecimiento de otros microorganismos, como la penicilina derivada de un hongo. Esta tecnología surgió a mediados del siglo XX, pero utiliza procesos naturales.
6. Ingeniería genética: Manipulando directamente la composición genética de los organismos para mejorar sus rasgos. Esto implica técnicas como la edición de genes (CRISPR) y la transferencia de genes para aplicaciones en medicina, agricultura e industria.
7. Tecnología de ADN recombinante: Combinando el ADN de diferentes organismos para crear nuevos productos como insulina, hormonas de crecimiento y vacunas.
8. bioinformática: Uso de herramientas computacionales para analizar datos biológicos y desarrollar nuevos medicamentos, comprender enfermedades y predecir riesgos genéticos.
9. Biología sintética: Diseñando y construyendo nuevos sistemas biológicos con funcionalidades específicas, por ejemplo, creando organismos que producen biocombustibles o limpian contaminantes.
10. Terapia génica: Usando material genético para tratar enfermedades reemplazando genes defectuosos o introduciendo genes terapéuticos. Esta tecnología revolucionaria es prometedora para el tratamiento de enfermedades como la fibrosis quística y el cáncer.