* Tipos de hábitat: Una variedad más amplia de hábitats dentro de un bioma permite la evolución y especialización de diferentes especies.
* Disponibilidad de recursos: Las diferencias en los alimentos, el agua, el refugio y otros recursos crean nichos que pueden ser llenados por diversas especies.
* Clima: Las variaciones en la temperatura, la lluvia y otros factores climáticos influyen en los tipos de plantas y animales que pueden prosperar en un bioma particular.
* Topografía: Diferentes elevaciones, pendientes y formaciones geológicas crean diversos microhábitats dentro de un bioma.
* Estructura comunitaria: Una alta diversidad de especies conduce a interacciones complejas de redes alimentarias e interpecies, contribuyendo aún más a la biodiversidad.
En esencia, mayor diversidad de especies está directamente vinculada a una mayor complejidad y variación ambiental . Esto permite que un mayor número de nichos ecológicos se llenen por una gama más amplia de especies.