Tanto las bacterias como las arqueas se clasifican como procariotas, lo que significa que carecen de un núcleo unido a la membrana y otros orgánulos unidos a la membrana. Su material genético (ADN) se encuentra en una región llamada nuceoide, que no está encerrada por una membrana.
Los eucariotas, por otro lado, tienen un núcleo que contiene su ADN. Esta es una diferencia clave entre procariotas y eucariotas.