* Experimentos controlados: Mendel controló meticulosamente sus experimentos de planta de guisantes, centrándose en rasgos específicos como el color de las flores, la forma de la semilla y la altura de la planta. Esto le permitió aislar y rastrear la herencia de los rasgos individuales.
* rasgos discretos: Mendel eligió rasgos que eran fáciles de distinguir, como las flores moradas versus blancas. Esto facilitó la observación y cuantificar los patrones de herencia.
* Análisis estadístico: Mendel utilizó el análisis estadístico para analizar sus resultados, lo que le permite identificar patrones consistentes en la herencia. Esto fue crucial para desarrollar sus leyes.
* Ley de segregación: Los experimentos de Mendel demostraron que cada padre aporta un alelo (versión de un gen) para un rasgo a su descendencia. Esto significa que la descendencia hereda la mitad de su material genético de cada padre.
* Ley de surtido independiente: Mendel descubrió que diferentes rasgos se heredan independientemente el uno del otro. Esto significa que la herencia de un rasgo no afecta la herencia de otro.
En esencia, el trabajo de Mendel con las plantas de guisantes sentó las bases para comprender cómo los rasgos se transmiten a través de las generaciones. Sus hallazgos fueron la primera evidencia concreta de la existencia de genes y pavimentaron el camino para la genética moderna.