1. Células diferenciadas terminalmente:
* células nerviosas (neuronas): Estas células son responsables de transmitir información en todo el cuerpo. Una vez que maduran, pierden la capacidad de dividirse.
* Células musculares: Las células del músculo esquelético y cardíaco están altamente especializados y no suelen dividirse después de que se forman.
* glóbulos rojos: Estas células carecen de un núcleo y otros orgánulos, haciéndolas incapaces de dividirse.
2. Células con capacidad replicativa limitada:
* células hepáticas: Las células hepáticas pueden dividirse en respuesta a una lesión o daño, pero tienen una capacidad replicativa limitada.
* células pancreáticas: Similar a las células hepáticas, las células pancreáticas pueden regenerarse en cierta medida, pero no se dividen tan fácilmente como otros tipos de células.
3. Células en la fase G0 debido a factores externos:
* Células inmunes: Algunas células inmunes, como los linfocitos, pueden ingresar la fase G0 y permanecer inactivos hasta que se activen por un antígeno.
* Células madre: Si bien las células madre tienen el potencial de dividirse y diferenciarse, también pueden permanecer en la fase G0 hasta que se les indique que ingresen al ciclo celular.
Nota importante:
Es crucial recordar que la capacidad de las células para dividirse puede estar influenciada por varios factores, incluidos:
* edad: A medida que envejecemos, la capacidad de algunas células para dividir disminuye.
* Enfermedad: Ciertas enfermedades pueden afectar la capacidad de las células para dividirse.
* entorno: El entorno circundante, incluida la disponibilidad de nutrientes y los factores de crecimiento, puede afectar la división celular.
Mientras que algunos tipos de células permanecen en una etapa de no dividir a lo largo de su vida útil, otros pueden volver a ingresar al ciclo celular en condiciones específicas. Esta naturaleza dinámica de la división celular garantiza la reparación y la regeneración del tejido mientras se mantiene la homeostasis tisular.