Material genético:
* ADN idéntico: La similitud más crucial es su composición genética. Ambas células hija reciben una copia exacta del ADN de la célula principal a través de la replicación del ADN durante la fase S del ciclo celular. Esto significa que tienen los mismos genes y son genéticamente idénticos.
Organelos:
* Distribución igual: Las células hija reciben una distribución aproximadamente igual de orgánulos (como mitocondrias, ribosomas, aparato de Golgi, etc.) de la célula principal. Esto asegura que ambas células tengan los componentes necesarios para su función.
Tamaño de celda:
* Tamaño similar: Si bien no es perfectamente idéntico, las células hija generalmente comienzan con un tamaño similar después de la división. Esto se debe a que la célula se divide aproximadamente a la mitad, aunque puede haber ligeras variaciones dependiendo del tipo de celda específico.
Potencial de desarrollo:
* mismo potencial: En la mayoría de los casos, ambas células hija tienen el mismo potencial de desarrollo, lo que significa que pueden diferenciarse en los mismos tipos de células. Esto se debe a que tienen la misma información genética.
Excepciones:
* División asimétrica: Algunas células especializadas experimentan división asimétrica, donde las células hija no son idénticas. Por ejemplo, las células madre pueden dividirse para producir una célula madre idéntica y una célula hija especializada.
En resumen: La notable similitud entre las células hija es un testimonio de la precisión y complejidad del ciclo celular, asegurando que las nuevas células hereden los componentes necesarios para funcionar de manera efectiva y contribuyan al crecimiento y el mantenimiento del organismo.