1. Los humanos eligen los rasgos:
- A diferencia de la selección natural, donde la naturaleza determina qué rasgos son ventajosos, la selección artificial es impulsada por el deseo humano. Los humanos deciden qué rasgos son individuos deseables y seleccionan activamente a personas que poseen esos rasgos para reproducirse.
2. Frazamiento selectivo:
- Solo las personas con los rasgos deseados pueden reproducirse, pasando esos rasgos a su descendencia. Esto se puede hacer mediante el apareamiento controlado o eligiendo plantas específicas para propagarse.
3. Acumulación de rasgos deseados:
- Durante las generaciones, la frecuencia de los rasgos deseados aumenta en la población, lo que lleva a un cambio notable en la especie. Este cambio puede ser dramático, lo que resulta en variedades o razas completamente nuevas que son distintas de sus antepasados salvajes.
Ejemplos de selección artificial:
* Perros domesticados: Desde lobos hasta las innumerables razas que tenemos hoy, los humanos han criado selectivamente perros durante siglos para crear animales con rasgos deseables como tamaño, temperamento y habilidades de caza.
* cultivos modernos: Durante miles de años, los agricultores han elegido plantas con rasgos deseados como un mayor rendimiento, resistencia a las enfermedades y valor nutricional, lo que lleva a los cultivos que consumimos hoy.
* vacas lecheras: A través de la selección artificial, las vacas lecheras se han criado para producir significativamente más leche que sus antepasados salvajes.
Consecuencias de la selección artificial:
* Pérdida de diversidad genética: Centrarse en algunos rasgos específicos puede reducir la diversidad genética dentro de la especie. Esto puede hacer que la población sea más vulnerable a la enfermedad y los cambios ambientales.
* Consecuencias no deseadas: La reproducción selectiva a veces puede conducir a efectos secundarios involuntarios, como una mayor susceptibilidad a ciertas enfermedades o una fertilidad reducida.
* Preocupaciones éticas: La reproducción selectiva de animales, particularmente para fines estéticos, plantea preocupaciones éticas sobre el bienestar y la explotación de los animales.
Conclusión:
La selección artificial es una herramienta poderosa que se ha utilizado para modificar las especies para beneficio humano. Sin embargo, es importante considerar las posibles consecuencias de este proceso y garantizar que se haga de manera ética y de manera sostenible.