Aquí hay algunos ejemplos de biomoléculas hidrófobas:
* lípidos: Las grasas y los aceites están compuestos de largas cadenas de hidrocarburos, que no son polares y, por lo tanto, repelen el agua. Es por eso que el aceite y el agua no se mezclan.
* proteínas: Algunas proteínas tienen aminoácidos hidrofóbicos en su superficie, lo que las hace menos solubles en agua. Esto es importante para su función, ya que les permite interactuar con otras moléculas no polares.
* esteroides: Estas moléculas, como el colesterol, también son no polares e hidrófobas.
Nota importante: No es del todo exacto decir que una biomolécula "repele" el agua. Es más exacto decir que las moléculas hidrofóbicas no se sienten atraídas por el agua porque no pueden formar enlaces de hidrógeno con moléculas de agua. Esta falta de atracción conduce a la separación del agua y las moléculas hidrofóbicas.