Así es como el pragmatismo abordó la tensión:
1. Rechazando la verdad absoluta: Pragmatistas como William James y John Dewey rechazaron la idea de la verdad absoluta, argumentando que todo el conocimiento es provisional y está sujeto a cambios. Esto les permitió reconocer las perspectivas científicas y religiosas sin privilegiar una sobre la otra.
2. Centrarse en consecuencias prácticas: El pragmatismo cambió el enfoque de la verdad de las creencias a sus consecuencias prácticas. Argumentaron que el valor de una creencia, ya sea religioso o científico, estaba en su capacidad para guiar la acción y dar forma a la experiencia. Este enfoque permitió a los pragmáticos ver la fe religiosa como una fuente de significado y propósito, incluso si no era científicamente demostrable.
3. Evolución abrazada: Los pragmatistas vieron la evolución darwiniana como un poderoso ejemplo del método científico en acción, demostrando el proceso continuo de adaptación y cambio. Sin embargo, no lo vieron como una amenaza para la religión, sino que lo veía como una explicación científica que podría coexistir con creencias religiosas.
4. Enfatizando la experiencia: El pragmatismo enfatizó la importancia de la experiencia individual en la configuración de la creencia. Argumentaron que tanto la ciencia como la religión ofrecían información valiosa sobre la condición humana, y que ambos podrían incorporarse a una experiencia más amplia y vivida.
5. Promoción de tolerancia y diálogo: El pragmatismo promovió un espíritu de tolerancia y diálogo entre diferentes perspectivas. Creían que participar en la discusión y el debate abiertos podría conducir a una comprensión más integral del mundo, abrazando tanto a lo científico como a los religiosos.
Sin embargo, el pragmatismo no ofreció una solución completa al conflicto entre la religión y la ciencia.
* Si bien proporcionó un marco para comprender su coexistencia, no intentó resolver disputas teológicas o científicas específicas.
* No abordó la posible incompatibilidad de algunas creencias religiosas con evidencia científica, como la interpretación literal de las historias de creación en la Biblia.
En última instancia, la contribución del pragmatismo al debate de la ciencia religiosa se trataba más de ofrecer un enfoque flexible y de mente abierta que proporcionar respuestas definitivas. Alentó a las personas a considerar las consecuencias prácticas de sus creencias y a participar en el diálogo y la investigación continuos, incluso frente a perspectivas aparentemente conflictivas.