Difusión es el movimiento pasivo de las moléculas desde un área de alta concentración hasta un área de baja concentración. Este proceso es esencial para:
* absorción de nutrientes: Las células deben disfrutar de nutrientes como glucosa, aminoácidos y oxígeno para la producción y crecimiento de energía. La difusión permite que estas moléculas se muevan del entorno extracelular a la célula.
* Desmontaje de residuos: Las células producen productos de desecho metabólico como dióxido de carbono y urea. La difusión ayuda a eliminar estos productos de desecho de la célula y hacia el entorno extracelular.
* Transducción de señal: Algunas moléculas, como las hormonas, actúan como señales para las células. La difusión permite que estas moléculas de señalización alcancen sus receptores objetivo en la membrana celular, lo que desencadena respuestas celulares específicas.
ósmosis es el movimiento de agua a través de una membrana semipermeable desde un área de alta concentración de agua hasta un área de baja concentración de agua. Este proceso es vital para:
* Mantenimiento del volumen celular: La ósmosis asegura el equilibrio adecuado de agua dentro y fuera de la célula, evitando que la célula se encogiera o estalle debido a los cambios en la presión osmótica.
* Turgor celular: En las células vegetales, la ósmosis mantiene la turgencia celular, la presión ejercida por el contenido de la célula contra la pared celular, lo que proporciona soporte estructural y rigidez.
* Transporte de otras moléculas: El movimiento del agua a través de la ósmosis puede influir indirectamente en el transporte de otras moléculas que se disuelven en el agua.
En resumen, la difusión y la ósmosis juegan un papel crítico en el mantenimiento del entorno interno de la célula, asegurando la absorción adecuada de nutrientes, la eliminación de los desechos y la señalización, contribuyendo en última instancia a la supervivencia y la función de la célula.