He aquí por qué:
* La evolución no está impulsada por la elección consciente: Los organismos no toman decisiones deliberadas sobre su desarrollo.
* La selección natural es la fuerza impulsora: La evolución ocurre a través de un proceso llamado selección natural. Esto significa que las personas con rasgos que les dan una supervivencia o una ventaja reproductiva en su entorno tienen más probabilidades de transmitir esos rasgos a su descendencia.
* Mutaciones aleatorias: Las variaciones en los rasgos que impulsan la selección natural surgen de mutaciones aleatorias en el ADN de un organismo. Estas mutaciones pueden ser beneficiosas, dañinas o neutrales.
* Supervivencia del más apto: Durante las generaciones, las mutaciones beneficiosas se vuelven más frecuentes en una población porque las personas con esas mutaciones son mejor adecuadas para su entorno y es más probable que se reproduzcan. Esto lleva al desarrollo gradual de nuevos rasgos y adaptaciones.
Ejemplo:
Imagine una población de ciervos que viven en un bosque con un suministro limitado de ramas altas y frondosas. Una mutación aleatoria ocurre en un ciervo que da como resultado cuellos más largos. Este ciervo está mejor capaz de llegar a las ramas altas y tiene una mejor oportunidad de sobrevivir y reproducirse. Con el tiempo, nacen más ciervos con cuellos más largos, y la población evoluciona gradualmente para tener cuellos más largos.
Key Takeaway:
Los organismos no eligen desarrollar estructuras. El proceso es impulsado por mutaciones aleatorias y la posterior selección de rasgos ventajosos por el medio ambiente.