1. Soporte y altura estructural: Los árboles, con sus tejidos complejos y células especializadas, pueden crecer altos y resistentes. Esto les permite acceder a la luz solar de manera más efectiva, compitiendo con otras plantas por recursos. Las algas de una sola célula, por otro lado, tienen un tamaño limitado y solo pueden prosperar en entornos donde pueden acceder a la luz suficiente.
2. tejidos y órganos especializados: Los organismos multicelados como los árboles tienen células especializadas que forman tejidos y órganos. Esto les permite realizar funciones complejas como transportar agua y nutrientes, producir alimentos a través de la fotosíntesis y reproducirse de manera eficiente. Las algas carecen de este nivel de complejidad, lo que limita sus capacidades generales.