* células nerviosas maduras (neuronas): Mientras que algunas neuronas pueden regenerarse, la mayoría no pasa por la mitosis después de alcanzar la madurez. Esta es la razón por la cual las lesiones cerebrales a menudo son permanentes.
* células musculares maduras (fibras musculares): Similar a las neuronas, las células musculares generalmente no se dividen después de alcanzar la madurez. Sin embargo, pueden crecer en tamaño, lo que lleva a la hipertrofia muscular.
* glóbulos rojos (eritrocitos): Los glóbulos rojos maduros pierden su núcleo y otros orgánulos, haciéndolos incapaces de dividirse. Se reemplazan continuamente por nuevos glóbulos rojos producidos en la médula ósea.
* Algunas células en la lente del ojo: Estas células pierden su capacidad de dividirse para mantener la transparencia de la lente.
Es importante tener en cuenta que algunas células que generalmente no se dividen a veces pueden sufrir mitosis en circunstancias específicas. Por ejemplo, las células musculares pueden dividirse en respuesta a la lesión, y se ha demostrado que algunas neuronas se dividen en ciertas regiones cerebrales. Sin embargo, estos eventos son relativamente raros en comparación con la actividad mitótica constante en otros tejidos.