Sabían que los rasgos se transmitían de los padres a la descendencia, pero no sabían cómo. Esto llevó a varios problemas:
* Cerrar la herencia: Inicialmente pensaron que los rasgos se mezclaron como pintura, lo que significa que la variación se perdería con el tiempo. Esto evitaría que funcione la selección natural.
* Falta de explicación para el origen de la variación: Sin comprender cómo se heredaron los rasgos, no estaba claro cómo surgieron nuevas variaciones en primer lugar.
No fue hasta el trabajo de Gregor Mendel en plantas de guisantes A mediados de 1800, se entendía la base de la herencia. Su trabajo sentó las bases para genética , que explicaba cómo se transmiten los rasgos a través de unidades discretas (genes) y cómo surge la variación a través de mutaciones.
Este descubrimiento fue esencial para solidificar la selección natural como el principal impulsor de la evolución. Explicó:
* Cómo se mantiene la variación: Los genes se transmiten de forma independiente, evitando la mezcla y permitiendo que persistan diversos rasgos.
* Cómo surge una nueva variación: Las mutaciones son la fuente de nuevas variaciones genéticas sobre las que puede actuar la selección natural.
La integración de la genética con la teoría de la selección natural de Darwin creó la Síntesis moderna de la teoría evolutiva A principios del siglo XX, proporcionando una comprensión integral de cómo funciona la evolución.