1. Agotamiento de nutrientes:
* Cuando los nutrientes esenciales como la glucosa, los aminoácidos o las vitaminas se vuelven escasas, las células no pueden mantener su rápido crecimiento y división.
2. Acumulación de productos de desecho:
* A medida que las células se metabolizan y crecen, producen productos de desecho. La acumulación de estos productos de desecho puede volverse tóxico e inhibir un mayor crecimiento celular.
3. Falta de espacio:
* A medida que las celdas se multiplican, llenan el espacio disponible. Este hacinamiento puede limitar el acceso a los nutrientes y crear competencia por los recursos.
4. Estrés ambiental:
* Las células son sensibles a los cambios en la temperatura, el pH o los niveles de oxígeno. Las condiciones extremas pueden desencadenar un cambio en la fase estacionaria para protegerse.
5. Sensación de quórum:
* En algunas bacterias, las células se comunican entre sí a través de moléculas de señalización. Cuando la densidad celular alcanza un cierto umbral, ingresan colectivamente la fase estacionaria.
6. Daño de ADN:
* Si el ADN de una célula está dañado, puede ingresar a la fase estacionaria para reparar el daño antes de continuar dividiéndose.
7. Falta de factores de crecimiento:
* En los organismos multicelulares, se necesitan ciertos factores de crecimiento para la proliferación celular. Su ausencia puede provocar la entrada en la fase estacionaria.
Características clave de la fase estacionaria:
* Actividad metabólica reducida: Las células ralentizan su crecimiento y procesos metabólicos.
* aumenta la resistencia al estrés: Las células pueden desarrollar mecanismos para hacer frente al entorno desafiante.
* Posible muerte celular: En algunos casos, las células pueden morir debido a las duras condiciones.
Es importante tener en cuenta que la fase estacionaria no es necesariamente una sentencia de muerte para las células. Muchas células pueden sobrevivir durante períodos prolongados en este estado, esperando condiciones más favorables para reanudar el crecimiento.