* suelo: Los hongos y bacterias saprófitas son esenciales para descomponer las hojas muertas, la madera y otras materias orgánicas en el suelo, devolviendo nutrientes al ecosistema.
* agua: Los saprófitos se pueden encontrar en ambientes de agua dulce y de agua salada, descomponiendo plantas y animales muertos.
* Animales muertos: Los saprófitos son cruciales para romper los cadáveres, devolver nutrientes al medio ambiente y prevenir la propagación de la enfermedad.
* madera: Muchos hongos son árboles y troncos sapróféticos, descompositivos, que juegan un papel vital en los ecosistemas forestales.
* compost: Los saprófitos son abundantes en montones de compost, descomponen activamente los restos de alimentos y otros desechos orgánicos.
Esencialmente, en cualquier lugar que haya materia orgánica muerta, encontrará saprófitos.