* Temperatura y color: El color de una estrella es un indicador directo de la temperatura de su superficie. Las estrellas más frías parecen más rojas, mientras que las estrellas más calientes parecen más azules. Nuestro sol es una estrella amarilla, lo que significa que tiene una temperatura moderada.
* Salida de energía: Las estrellas más calientes emiten más energía por unidad de superficie que las estrellas más frías. Esto significa que una estrella más fría, incluso si es más grande, generará menos energía total, lo que hace que parezca más atenuador.
Piense en ello así: Una pieza de hierro al rojo vivo es mucho más fresco que un trozo de hierro blanco. El hierro candente emite más luz y calor. El mismo principio se aplica a las estrellas.
¡Avíseme si desea saber más sobre la relación entre la temperatura de la estrella y el brillo!