* calor extremo: El sol es increíblemente caliente, millones de grados Celsius. A esas temperaturas, los átomos se despojan de sus electrones, creando un plasma, no un gas.
* Gravedad: La inmensa gravedad del sol sostiene su plasma con fuerza, pero no es lo mismo que una atmósfera.
* Viento solar: En lugar de una atmósfera, el sol tiene una salida constante de partículas cargadas llamadas viento solar. Esta corriente de partículas viaja a través del espacio e interactúa con el campo magnético de la Tierra.
Entonces, si bien el sol tiene muchos gases, no están en el mismo estado que respiramos y no forman una atmósfera tradicional.