Hoy en día, más de 57 millones de personas en todo el mundo viven con demencia, y cada año se diagnostican casi 10 millones de nuevos casos. Como principal desafío de salud pública, la demencia abarca un espectro de trastornos neurodegenerativos que erosionan progresivamente la función cognitiva, alterando la vida diaria de los adultos mayores.
Comprender cuánto tiempo sobreviven las personas después de un diagnóstico de demencia es esencial para los formuladores de políticas, ya que informa el diseño de sistemas de atención sanitaria y social y orienta estrategias de apoyo sostenibles. En este contexto, un estudio reciente publicado en Nature Communications Medicine —dirigido por el Dr. HaoLuo, profesor asistente de la Facultad de Ciencias de la Salud Pública de la Universidad de Waterloo— formuló una única pregunta fundamental:¿han mejorado los resultados de supervivencia después de un diagnóstico de demencia con el tiempo a escala global?
Los investigadores analizaron datos longitudinales de más de un millón de adultos de 60 años o más que recibieron un diagnóstico de demencia entre 2000 y 2018 en ocho jurisdicciones (Reino Unido, Alemania, Finlandia, Canadá, Nueva Zelanda, Corea del Sur, Taiwán y Hong Kong), lo que convierte a esta en la evaluación epidemiológica más grande de supervivencia a la demencia hasta la fecha. Estimaron la mediana de los tiempos de supervivencia y examinaron los cambios temporales en el riesgo de mortalidad.
Los resultados mostraron que el 84 % de los participantes del Reino Unido, Canadá, Corea del Sur, Taiwán y Hong Kong experimentaron una disminución constante en el riesgo de mortalidad relativa, lo que indica avances significativos en la atención de la demencia que probablemente reflejan el impacto de las estrategias nacionales contra la demencia.
Por el contrario, Finlandia y Alemania no mostraron una mejora clara, mientras que Nueva Zelanda registró un sorprendente aumento en el riesgo de mortalidad. Los investigadores vincularon esta tendencia con las reformas introducidas en el marco de atención de la demencia en Nueva Zelanda en 2013, lo que subraya cómo los cambios de políticas pueden influir directamente en los resultados de supervivencia.
En general, el estudio demuestra que, si bien muchas regiones han logrado avances en la extensión de la supervivencia después de un diagnóstico de demencia, los avances son desiguales en todo el mundo. Estos datos del mundo real son indispensables para los formuladores de políticas que se esfuerzan por equilibrar la equidad, la asequibilidad y la sostenibilidad en la atención de la demencia.
A medida que la población mundial envejece y la esperanza de vida aumenta, las estrategias basadas en evidencia serán fundamentales para dar forma al futuro de los resultados de salud y la supervivencia de la demencia.