* Los ecosistemas son dinámicos e interconectados: Constantemente cambian y se superponen. Los límites entre los ecosistemas a menudo son borrosos, lo que dificulta definir una "unidad" distinta.
* La escala es importante: Un ecosistema puede ser tan pequeño como un charco o tan grande como un bosque. La definición de lo que constituye un ecosistema depende de la perspectiva.
* Conocimiento limitado: Si bien hemos mapeado muchos ecosistemas, las vastas áreas del planeta, especialmente en los océanos y las profundidades subterráneas, permanecen inexploradas.
Sin embargo, podemos clasificar los ecosistemas en biomas , que son comunidades a gran escala de plantas y animales adaptadas a un clima particular. Aquí hay un desglose común:
* Biomas terrestres: Bosques, pastizales, desiertos, tundra y montañas.
* biomas acuáticos: Agua dulce (lagos, ríos), marinos (océanos, arrecifes de coral) y humedales.
Cada bioma puede subdividirse en varios ecosistemas. Por ejemplo, dentro de un bioma forestal, puede encontrar bosques caducifolios, selvas tropicales y bosques de coníferas, cada uno con sus características únicas.
El resultado final: Si bien no podemos contar el número exacto de ecosistemas, sabemos que son increíblemente diversos y esenciales para la salud de nuestro planeta.