1. Una variedad de flores ricas en néctar: Las mariposas necesitan una fuente constante de alimentos, y diferentes especies se sienten atraídas por diferentes flores. Plante una mezcla de colores y formas, floreciendo durante toda la temporada, para proporcionar un festín para sus visitantes alados. Piense en zinnias, arbustos de mariposa, coneflowers y algodoncillo.
2. Ubicación soleada: Las mariposas les encanta disfrutar del sol, por lo que un jardín con mucha luz solar directa es esencial. También necesitan un punto cálido para extender sus alas y regular la temperatura de su cuerpo.
3. Fuente de agua: Las mariposas necesitan beber y mantenerse hidratadas. Proporcione un plato de agua poco profundo con guijarros o una pequeña fuente para permitirles aterrizar de manera segura y acceder al agua.