1. Evolución por selección natural:
* Variación: Los individuos dentro de una especie tienen ligeras diferencias en sus rasgos (variación genética).
* Selección: Estas variaciones pueden influir en la capacidad de un individuo para sobrevivir y reproducirse en su entorno (supervivencia del más apto). Las personas con rasgos ventajosos tienen más probabilidades de pasarlos a su descendencia.
* herencia: Durante las generaciones, los rasgos ventajosos se vuelven más comunes dentro de la población, lo que lleva a un cambio gradual en la especie.
2. Mecanismos genéticos:
* Mutación: Los cambios aleatorios en las secuencias de ADN crean nuevas variaciones.
* Recombinación: Durante la reproducción sexual, el material genético se baraja y recombina, generando nuevas combinaciones de rasgos.
3. Factores ambientales:
* Clima: Diferentes climas apoyan diferentes tipos de vida.
* Geografía: Las barreras geográficas (montañas, ríos, océanos) pueden aislar a las poblaciones y conducir a especies distintas.
* Disponibilidad de recursos: La competencia por los recursos puede impulsar la evolución, lo que lleva a la especialización y la diversificación.
4. Procesos aleatorios:
* Drift genética: Pueden ocurrir fluctuaciones aleatorias en las frecuencias genéticas, particularmente en pequeñas poblaciones.
* Efecto fundador: Cuando un pequeño grupo de individuos coloniza una nueva área, llevan solo un subconjunto de los genes de la población original.
5. Coevolución:
* Las especies pueden evolucionar juntas en respuesta entre sí, influyendo en la diversidad del otro. Por ejemplo, las relaciones depredador-pre-pre-porta o las interacciones de polinizador de plantas.
En resumen, la diversidad en la naturaleza es una consecuencia de la interacción constante entre las fuerzas evolutivas, los mecanismos genéticos, las influencias ambientales y los procesos aleatorios. Esto lleva a la increíble variedad de formas de vida que vemos en la tierra.