climas más húmedos:
* Histosoles (suelos de turba): Estos suelos se forman en ambientes anegados con contenido de materia orgánica muy alta. Por lo general, se encuentran en pantanos, pantanos y pantanos.
* spodosols (podzols): Estos suelos ácidos se forman en climas fríos y húmedos con fuertes precipitaciones. Se caracterizan por una capa distinta de materia orgánica (o horizonte) y una capa de material blanqueado (horizonte) debido a la lixiviación.
* ultisols (suelos lateríticos): Estos suelos altamente desgastados son comunes en climas cálidos y húmedos con altas lluvias. A menudo son bajos en nutrientes debido a la intensa lixiviación.
climas más secos:
* aridisols (suelos desérticos): Estos suelos se desarrollan en regiones áridas con precipitación muy baja. Se caracterizan por la falta de materia orgánica, alto contenido mineral y una capa de carbonato de calcio (caliche).
* entisols (suelos recientes): Estos suelos son muy jóvenes y no han tenido tiempo de desarrollar horizontes distintos. Se encuentran en sedimentos recientemente depositados, como llanuras de inundación o dunas.
* mollisols (suelos de pradera): Si bien estos suelos se encuentran típicamente en climas semiáridos a subhumidos, también pueden ocurrir en algunas áreas muy secas. Son conocidos por su sombrero vegetal oscura y fértil, que es rica en materia orgánica.
Consideraciones importantes:
* El clima es solo un factor: La formación del suelo está influenciada por muchos factores, incluido el material principal, la topografía, la actividad biológica y el tiempo.
* superponga y excepciones: Puede haber superposición entre los tipos de suelo en diferentes climas, y las ubicaciones específicas pueden tener condiciones únicas del suelo.
Para resumir:
* climas más húmedos: Favorecer los suelos con alta materia orgánica, condiciones ácidas y lixiviación significativa.
* climas más secos: Tienden a producir suelos con baja materia orgánica, alto contenido mineral y, a menudo, tienen una capa de carbonato de calcio.