1. Lluvia: Esta es la razón más común. Cuando llueve, el agua se remoja en el suelo, haciéndolo mojado y suave. La cantidad de tiempo que ha estado lloviendo y el tipo de suelo afectará el húmedo y suave el suelo.
2. Riego: En áreas donde no llueve con frecuencia, las personas usan riego para regar sus céspedes y jardines. Esto también hace que el suelo húmedo y suave.
3. Desadeseco de nieve: Cuando la nieve se derrite, se convierte en agua que empape en el suelo. Esto puede hacer que el suelo sea muy húmedo y fangoso, especialmente si la nieve se derrite rápidamente.
4. Agua subterránea: En algunas áreas, el agua subterránea está cerca de la superficie. Esto puede hacer que el suelo esté húmedo o incluso húmedo todo el tiempo.
5. Tipo de suelo: Algunos tipos de suelo, como la arcilla, mantienen el agua más fácilmente que otros, como el suelo arenoso. Esto significa que el suelo arcilloso se volverá más húmedo y más suave que el suelo arenoso después de la lluvia.
6. Inundaciones recientes: Si un área se ha inundado recientemente, el suelo estará extremadamente húmedo y suave. Incluso podría estar fangoso o tener agua estancada.
7. Resortes naturales: Ciertas áreas tienen resortes naturales que llevan agua a la superficie, manteniendo el suelo húmedo y suave.
Es importante tener en cuenta que la humedad y la suavidad del suelo pueden variar mucho dependiendo de la ubicación, la época del año y las condiciones climáticas recientes.